William Lawson’s

El hombre promedio va a unas 10800 fiestas en toda su vida. Fiestas de cumpleaños, de graduación, de disfraces, religiosas y patronales. Pre-fiestas, afters y re-fiestas. Fiestas públicas, de invitación y privadas. De reservación, de llevar, de cooperación. Exteriores, interiores, salones de fiesta, playas y azoteas. Pequeñas, no tan grandes, fuera de control. De conocidos y desconocidos. De bailar, de platicar, de beber, de olvidar y de recordar.

Yo he ido a varias fiestas, bastante por debajo del promedio de mi edad estoy seguro. No es una actividad que particularmente disfrute pero he ido a algunas que he de recordar mucho tiempo, y más por la gente que me invita que por otra cosa sigo yendo a fiestas. Algo así me pasó el sábado.

El sábado fui a una fiesta. Me invitaron dos amigos con lo que he “fiesteado” alguna veces y la he pasado bastante bien. Ese día pasaron varias cosas desagradables que no voy a detallar pero que en parte fueron razón del porque no quería quedarme en casa y decidí salir. Para empezar fue en un lugar diferente del usual, y yo no tenía como llegar, así que uno de ellos decidió pasar por mí. Compramos la coca más cara que he comprado jamás en una tienda desconocida de la Garita, estaba caliente además.

De lo que pasó a continuación no estoy muy seguro pero intentaré relatarlo según lo recuerdo. Apenas nos estacionamos fuera de la casa me sentía fuera de lugar, nada que ver con que quedáramos mitad del carro en el camellón. Usualmente cuando uno llega a una casa timbra, pero en estos tiempos modernos ahora llama por celular a alguien con el conocimiento de que ya está en el lugar en cuestión. Quien nos recibió no era el dueño de la casa sino una compañera de la escuela con la que he cruzado poco menos de 50 palabras, y que, estoy seguro que de encontrármela en la calle ni un hola le sacaría si esa fuera mi intención. Traté de ignorar el hecho de que me saludó como si fuera un amigo entrañable y proseguimos a internarnos en “la fiesta”. Ésta era en un patio, por lo que había que llegar por un estrecho pasillo, no había caminado la mitad del túnel vi a la distancia, mujeres y hombres sentados y hablando, la mayoría jóvenes, la mayoría sosteniendo un vaso rojo. La totalidad de ellos desconocidos.

Puse un pie en el húmedo pasto y deseé estar poniendo un pie en la entrada de mi casa. Miré a mí alrededor y no vi caras familiares. Mi acompañante ya estaba saludando alegremente a sus conocidos, quienes se alegraban por su presencia. Yo observaba todo eso con una botella de Coca-Cola de 2.5 litros en la mano.

Decidí buscar “la mesa del pisto” para dejar la Coca-Cola con la esperanza de lucir menos ridículo, pero sólo me sentí peor ahora que una mesa me había remplazado en el acto de sostener la Coca-Cola que se usaría para preparar bebidas. Finalmente un cara conocida, el dueño de la casa, viejo amigo mío de los tiempos del bachillerato, y me encuentro que le es inmensa sorpresa que haya decidido ir, que estuviera presente en ese espacio coincidiendo con ese tiempo. Yo encontré sorpresivo con lo mucho que quisiera haber estado hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana.

Platicamos brevemente de temas que se platican con quien no tienes deseos de platicar, hasta que se tuvo que ir a seguir cumpliendo su papel de anfitrión indicándole a los invitados donde se encontraban los sanitarios. Yo, una vez más me encontré solo, por lo que encontré imperante al menos estar bebiendo algo. Lo que sea. El punto era no estar simplemente ahí parado.

Me pareció asombroso cuán lento puede pasar el tiempo. Sabes que un minuto son sesenta segundos, pero en esos momentos un minuto está compuesto por sesenta días. Ves como todo se mueve a su ritmo habitual, menos el reloj de tu celular. Y bueno, ya que tenía afuera el celular decidí mandar un mensaje.

Mensaje que decía lo evidente “No debí haber venido”.

 

 

PS. Basándome en el registro de mensajes de mi celular estuve en la fiesta un tiempo aproximado de 35 minutos
PS.2. El dato de las fiestas a las que va un hombre promedio me lo inventé.

Rosita

El domingo por la mañana iba caminando por el centro hacía plaza de los fundadores cuando vi pasar una multitud de militantes o fanáticos; no sé ni cómo llamarles, simpatizantes pues, del Partido Verde Ecologista en una especie de manifestación. Yo honestamente ya me veía victima de proselitismo o esa cosa en la que quieren que te unas a un partido y te sermonean y todo eso. Pero no, ni me hicieron caso y ni resultaron tan molestos, tal vez ya tenían prisa.

Proseguía en mi camino cuando una cuadra o dos más adelante unos simpatizantes rezagados me abordaron. Antes de que siquiera abrieran la boca pensaba lo peor;  discursos políticos que seguramente habrían repetido todo el día como una grabadora, o invitaciones a mitins de algún candidato que ofrecería justo lo que yo necesito. Pero no, olvidé mencionar que eran jóvenes, y no sé si eso tenga algo que ver pero se limitaron a informarme que su marcha era debido al Día Mundial del Medio Ambiente o algo parecido y que me si me interesaba una bolsa ecológica de regalo. Yo, sin saber si sería grosero o no aceptarla, dije que sí.

Entonces, ya había pasado una marcha en pro del Día del Medio Ambiente y unos simpatizantes rezagados con el saldo bastante aceptable de una bolsa ecológica, un pin de un patito, y una bolsa de plástico para el carro, pero aún no llegaba a mi destino. Seguía mi camino, bolsa en mano, cuando al llegar a una esquina me encontré a otra simpatizante, con una caja de plástico e inmediatamente me dijo “Ah, no te tocó planta? Agarra una para tu mamá”

Y esa es la historia de como conseguí mi planta, que decidí llamar Rosita, y que, como desconozco qué tipo de planta sea, probablemente se me muera :(

Inmediatamente después de eso, mi destino llegó a mi, fuimos a andar en bicicleta, ver ropa de boda en un conocido almacén y comimos doritos con queso de nacho en un Oxxo :)

Magician’s Assitant

It’s tragic; you tried to cut yourself in half.
But this isn’t magic; in fact it’s something much more dark, or more dramatic.
Self-harm, that’s what they call it. ‘Cause it just affects you.
It’s your life, your body, so you can choose what you do,

And if one day you can’t rain it in, and of your last breath you are the only witness,
Then so be it, cause it’s your last breath, and it’s nobody else’s business.

But, how about your little sister?
I mean, you think your life’s been bad, and by no means am I belittling that, cause I know the troubles you’ve had.
But a teen finding out her sister chose death over life; finding out instead of turning to her with your problems, you turned to a knife.
That’s a whole lot of pain to deal with, and a whole lot of damage.
And the only role model she has is little more than words engraved in granite.

But as you said before, this just affects you.
It’s your life, your body, so you can choose what you do.
And if one day you can’t rain it in, and of your last breath you are the only witness.
Then so be it, cause it’s your last breath, and it’s nobody else’s business.

But then, how about your parents?
God knows they’ve done all they can to support. Yeah, you didn’t go up in a mansion, but they gave you the best life they could afford.
And the second that last bit of life tickles out, and your lungs cease to breath.
They’ve fail the most important task that they will ever receive, they failed to give their child a life that’s worth living.
And that’s a failure as long as they live, of themselves, is unforgiving.

But as you said before, this just affects you.
It’s your life, your body, so you can choose what you do.
And if one day you can’t rain it in, and of your last breath you are the only witness.
Then so be it, cause it’s your last breath, and it’s nobody else’s business.

But, how about your friends?
How did they fail to see this coming? I mean, you can only hold so much pain, and recently it seems like the tap’s been running.
Families grow distant, but it’s meant to be your friends you can rely on.
They shouldn’t be there for just fun and drinks.
They should be the shoulder to cry on.
They should be the ones you turn to, when you can’t talk to your family.
But they failed to because although you didn’t ask for their support, it should have been mandatory.

But as you said before, this just affects you.
It’s your life, your body, so you can choose what you do.
And if one day you can’t rain it in, and of your last breath you are the only witness,.
Then so be it, cause it’s your last breath, and it’s nobody else’s business.

 

But then, what about me?
What kind of boyfriend am I?
Instead of living a life I was a big part of, you would rather die.
Instead of fighting though together, and turning things around, you decided to grasp the greener on the other side of the ground.
If I shared lives there was nothing worth living for as far as you could see.
So if that’s the case for you, then what is there left in this life for me?

But as you said before, this just affects you.
It’s your life, your body, your sister, your parents, your friends, and your partner so you can choose what you do.
And if one day you can’t rain it in, and of your last breath you are the only witness, then fuck everybody else cause that is something you’ve got to live with

 

Pregunta.

Hace relativamente poco me preguntaron

“¿Y es cómo te imaginabas?”

Y hoy, a tres meses, puedo decir que no, para nada. Siempre estuvo fuera de mi imaginación. Es lo mejor que jamás me ha pasado.

Don’t give up.

Yes, times look hard.

Yes, everything seems to get worse.

Yes, you start to feel weak and you doubt you can make it.

Yes, you wonder why is this all happening to you.

Yes, I know.

Now look beside you.

I’m here, that’s why I know.

I’m here because you’re important to me.

I’m here because I want you to be happy.

I’m here because if you need help I want to be the first one you’d ask for.

I’m here because even when you’re not happy I enjoy it.

I’m here because there’s no one else I’d rather be.

I’m here. I’ve been here all along.

I want to stay here. no matter what.

Pleas don’t tell me to go away.

Camiones

He usado camiones a diario por alrededor de 5 años y a pesar de que el servicio de la ciudad es francamente muy malo, no me parecía razón suficiente para quejarme. Además, cuando no quería tomar un camión simplemente caminaba o pedía ride o me iba volando. Últimamente, los odio- y voy a escribir porqué.

Odio que se paren donde se les da la gana. Se supone que hay paradas designadas para que se detengan a subir y bajar pasajeros, y este siempre es un método efectivo para decirle a los choferes donde pararse y a los usuarios donde esperar el camión y no tener que estarse parando cada cuadra a recoger pasajeros que se paran donde se les antoja, pero cuando tu ciudad tiene como 11 paradas distribuidas por toda la ciudad esto es exactamente lo que pasa.

Digamos que vas tarde para la escuela y corres a la parada del camión, a lo lejos divisas que un camión se aproxima y haces el clásico ademán de “suben” pero el camión pasa de largo. “¿Por qué?” piesnas, después claro, de un sentidísimo “¡Mierda de satán!”. El porqué es porque a algún idiota se le ocurrió pararse a esperar el camión una cuadra antes de la parada porque, honestamente, qué hueva caminar una cuadra, y al chofer del camión se le antojó pararse a recogerlo y como ya recogió a alguien una cuadra antes, qué hueva volverse a pararse sólo para recoger a una persona.

*explosión de ira*

Ahora, por otro lado. Digamos que otra vez se te hace tarde para la escuela, corres hacia la parada y el camión está en el semáforo en rojo, 10 metros después de la parada. El rojo durará lo suficiente para aproximarte al camión, tocar a la puerta y subir. Lo haces. El camionero voltea hacia abajo y sólo menea la cabeza dejandote como un pendejo que caminó hasta el crucero sólo para que le dijeran que no, todos los pasajeros te voltean a ver con lástima y tendrás que regresar a la parada a esperar otro camión que tenga ganas de recogerte. WHY?!

Pero cuando llevas prisa, el camión recoge a TODOS LOS PASAJEROS que se le atraviesen. TODOS.

Digamos que ya lograste subirte al camión; todo un logro en esta ciudad, para garantizar que las unidades pasen en un intervalo razonable de tiempo hay como “monitores” que son personas con una tablita de horarios que en un determinado lugar se suben al camión, toman el tiempo de llegada y les dicen si van tarde o temprano a los choferes. El problema es que NUNCA van a tiempo, siempre van a vuelta de rueda porque van temprano y no sé qué les hagan si acaban su ruta antes de tiempo; tal vez incluya latigazos o tener que limpiar el camión o les quitan el permiso de subir morras a pasearse, o van a la velocidad de la luz porque van tarde, provocando ignorar a los pobres pasajeros, quienes se ven forzados a esperar al siguiente camión, que seguro “va temprano”. Entonces, la utilidad de este sistema es nula. De qué sirve que un camión vaya a completar su ruta a tiempo si no se va a parar donde necesitas que se pare y de qué sirve que un camión se paré donde lo necesitas si no te hará llegar a tiempo a donde necesitas. Bullshit, les digo.

También se ha implementado el sistema de pago por tarjeta electrónica que siendo sinceros me parece maravilloso, especialmente para ahorrarse problemas con el cambio cuando hay tarifas tan ridículas como $5.80. Póngalo a 6 y dejen de ser pussies. Pero como todo sistema tienes sus fallas, sus horribles fallas. La idea general de esto es que siendo estudiante, discapacitado o adulto mayor tienes derecho a 50% de descuento sobre la tarifa del autobús, para tener este dulce dulce descuento debes ir al centro de tramite BOLETUR, comprobar que eres estudiante, discapacitado o adulto mayor y que te hagan tu tarjetita. YAY, descuentos!

Suena fácil pero el trámite es lo peor del mundo. Para empezar el centro de trámite es del tamaño aproximado de un cartón de leche; aplastado, las personas que atienden lo hacen a una velocidad que oscila entre 1 y 2 personas por cada 30 minutos y un horario de atención de 8am (8:15) a 3pm (2:45) y con cientos de estudiantes, discapacitados y adultos mayores queriendo hacer trámites los más probable es que pases horas formado para que de todos modos no alcances a realizar tu trámite. Boorocracia! :(

Una vez más supongamos, supongamos que ya tienes tu boletur, misma que, al ser la foto tomada con una webcam de la peor calidad aumenta tu fealdad en un 400%, estudios recientes indican. Funciona así, vas y recargas los que se te antoje a un centro de recarga Boletur, ¿por qué está muy mal esto? Porque a menos que te pongas a calcular cuántos viajes necesitas y cuánto dinero es por estos viajes seguramente le pondrás una cantidad cerrada, ej. $50, el viaje con la tarifa especial cuesta $2.9, entonces tienes suficiente para 17 viajes y te sobran 70 centavos. Problem?

Esto se podría solucionar fácilmente si en lugar de recargas un monto recargaras viajes, así no tendrás sobrantes que jamás usarás en tu boletur y sabes con más precisión si tu “saldo” está próximo a expirar. Es mucho más claro ver en la pantalla “Saldo: 4 viajes” que “Saldo: 11.7″. Pero es sólo una opinión. Ya tienes saldo en tu boletur, y estás completamente listo para usarla; subes al camión, pasas tu tarjeta por la terminal y *tit* (sonido electrónico) focos rojos, en pantalla “Sin registro. Acuda a centro boletur para renovación”. FFFFFFFFFFFFUUUUU-

Pero eso es hablar de los choferes y sus cochinos sistemas, otra gran cosa que odio son, naturalmente, a los otros usuarios; gente que como yo, tiene prisa, está cansada y odia viajar en camión. Esto pareciera ser razón suficiente para comportarse como un asshole, pero no lo es. Por ejemplo, cuando el camión va no tan lleno y es imperativo que vayas parado junto a tus amigos van sentados, impidiendo el paso y haciendo parecer que el camión va llenísimo. Me explico gráficamente.

Sólo traten de imaginar que ese rectangulo es un camión.

Eso es mierda característica de los cobacheros. Entre muchas otras conductas ojetes está la de llevar sus celulares en altavoz; a mí no me importa si tienes ganas de que todos escuchemos la nueva canción de Don Omar, hell! tampoco si es Ludwig Van FUCKING Beethoven, cómprate unos malditos audífonos y ahórranos la molestia.

Y es por eso más o menos que odio viajar en camiones últimamente, y la verdad son quejas estúpidas pero dejan de serlo cuando te pasa TODOS los días, y eso que sólo tomo dos camiones al día, ya imagino qué tan llena de odio está la gente que debe tomar 4 o más.

 

No me importa

Generalmente suelo guardarme mis puntos de vista y opiniones, en la escuela, la casa y la oficina; si se llega a presentar el extraño caso de que a alguien le importe lo que piense trato de ser lo más normal posible y digo lo que piense causará menos cejas alzadas o miradas de reprobación. A fin de cuentas, yo sé lo que pienso y sé más o menos como piensa la mayoría de la gente, trato de entenderlos pero mi opinión generalmente no es modificada por la mayoría.

Hoy en alguna clase revisábamos los males de la globalización, entre ellos las malas condiciones y los abusos, en específico el uso de niños como fuerza laboral en las fábricas de multinacionales como Nike o Adidas y como había afectado la divulgación de esta noticia a sus ventas a finales de los noventas. Mientras el profesor se paseaba por los pasillos se me salió un “Pues a mi no me importa” y ¡BAM! Miradas y preguntas.

Antes de continuar aclaro que “Pues a mi no me importa” es una verdad a medias. Me importa lo suficiente para saberlo. Me importa lo suficiente para haber leído del tema. Me importa lo suficiente que alguna vez escribí un trabajo para mi clase de Economía al respecto. Me importa lo suficiente para saber las compañías más importantes que tienen este tipo de situaciones. No me importa porque no es mi culpa. No me importa porque en realidad no puedo hacer nada al respecto. No me importa porque, aunque he consumido y seguiré consumiendo productos de estas marcas podría fácilmente sobrevivir sin ellos. No me importa porque a mi me sale barato y eso es lo que importa a la hora de consumir productos con una renta limitada.

Para hacerlo peor añadí “mientras a mi me salga barato” y un gesto de indiferencia.

El resto de la clase fue discutir el tema, especialmente este tema. Y como hay personas a las que les importa y hacen algo para remediarlo y otras a las que no –mirándome a mi- . Bueno, hasta acabó diciéndome inconsciente, consumista, acumulador de objetos y salvaje (de capitalismo salvaje).

Si supiera que soy pobre y ese mismo día tendría que quedar a deber unos Fritos en la tienda de la esquina por no traer suficiente dinero.

The movie of our lives.

In the movie of our lives, would Woody Allen write the screenplay?
Not his best era, but certainly not his worst either
But I wouldn’t like you to be like Diane Keaton in Manhattan
So cerebral was she, runs away from any romance

But though you’re neurotic, and a little paranoid
It doesn’t make you Annie, it doesn’t make me Alvy

Woody Allen couldn’t play me
I know you want him to
But he couldn’t play me

If the Swedish director Ingmar Bergman was still with us
What a mastermind but surely he’d have trouble with us
See I wouldn’t like you to be like Bibi Andersson in Wild Strawberries
What a doll she is, but you’re really not that complex

And although we argue, and we have our problems
And sometimes it gets bad, it never gets Bergman bad

Max von Sydow couldn’t play me
I know you’d want him to
But Max von Sydow couldn’t play me.

Better.

Better than drugs, better than smack!

Better than a dope-coke-crack-fix-shit-shoot-sniff-ganja-marijuana-blotter-acid-ecstasy!

Better than sex, head, 69, orgies, masturbation, tantrism, Kama Sutra or Thai doggy-style!

Better than banana milkshakes!

Better than George Lucas’s trilogy, the muppets and 2001!

Better than Emma Peel, Marilyn, Lara Croft and Cindy Crawford’s beauty mark!

Better than the B-side to Abbey Road, Jimmy Hendrix and the first man on the moon!

Space Mountain, Santa Claus, Bill Gates’ fortune, the Dalai Lama, Lazarus raised from the dead!

Schwarzenegger’s testosterone shots, Pam Anderson’s lips!

Woodstock, raves…

Better than Sade, Rimbaud, Morrison and Castaneda!

Better than freedom, better than life! 

Encontré mi diario.

En realidad no es un diario, más bien como una libreta donde escribía cada que tenía uno de esos días donde me la pasaba viendo tele todo el día. Lo que me pareció interesante es un escrito en plumón negro de esos grandes, horizontalmente y al parecer apoyando mucho porque los trazos están muy marcados. Es, entre otros, un escrito que no recuerdo haber hecho y una vez más transcribo con todo y faltas de ortografía y gramática.

The life as we know it. It’s just a dream

product of someone’s

strange and disturbed

mind, that frees

its stress by creating

an universe where

the suffering smell

it’s present in everything

from an ordinary family

to a distant star where someone’s feelin

alone.

We are not suppoused

to give up.

Not, not, not.

We all focus in not giving up.

The feeling-good songs

are made just to calm us.

The lucky guy who doesn’t

have problems in this dream

is just a probability.

Then, wake up.

END.